Paula, una mamá Metro-natural

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La Mamitribum ¡crece! En nuestro viaje en busca de mamis, recogimos el testimonio de Paula, una madre que nos escribe desde Sant Cugat, una ciudad a menos de media hora del centro de Barcelona. Su lema: «¡Quitame todo, menos mi bosque!»

¡Hola a todas!
Soy Paula, una madre metro-natural 🙂 desde unos años, amigos y familiares cercanos me llaman así.
Vivo a pocos kilómetros de Barcelona, ​​y amo esta ciudad, a todos les encanta, lo sé.
Tal vez a los turistas les gusta más. Por eso a veces yo la odio; el centro se ha convertido en una atracción multicultural que ha perdido toda su autenticidad, y ademas… demasiadas personas, de verdad ¡¡¡demasiadas!!!

Como en todas las grandes ciudades, a menos que seas millonario y vivas en los antiguos edificios de Pedralbes o en un pedazo de ático en Plaza Catalunya, los simples mortales debemos vivir en las afueras de Barcelona.

Hoy, mi familia y yo vivimos en una casita en Sant Cugat, con una cocina de grandes ventanales con vista al jardín, nuestra habitación, la habitación de mis hijos (Joan 3 años y Ana 5), ​​y un comedor no muy grande.

No es una casa enorme, pero tenemos la suerte de tener un hermoso jardín que lo rodea, donde con mi esposo construimos «la casa de las maravillas», una casita de madera. Los niños juegan adentro, se esconden y se divierten, y aprovechamos el espacio para guardar escobas, la barbacoa y otros cacharros.

Vivimos una vida simple en la que trato de transmitir mis pasiones a mis hijos, la naturaleza es mi hábitat.

Juntos hicimos un huerto, y una vez por semana salimos a caminar por el bosque, que toca con nuestra casa.

También hemos creado un rincón donde cada uno de nosotros cuida sus flores (yo las margaritas, Anna los rosales y Joan los pensamientos), lo hago para ayudarles a entender cómo cuidar de las cosas. Pero a veces los jabalís rompen la cerca y entran a nuestro lindo jardín destruyéndolo ¡todo! Y nos toca empezar de nuevo.

Joan y Anna van a la escuela en el centro de Sant Cugat, los acompaño cada mañana en el coche. Me gustaría tener una de esas bicicletas en estilo holandesas, con un cajon delante, donde los niños están sentados protegidos y disfrutan del paisaje. Me planteo comprarla para la próxima primavera, ¡mi regalo de cumpleaños! No puedo esperar.

¿Y yo?
No te lo vas a creer, yo trabajo en el ###! centro de Barcelona.

Por eso odio Barcelona y por eso amo mi casita. Es por eso que llaman metro-natural. ¡De 10 a 2 en una metrópolis, de las 3 en adelante, en mi mundo en la naturaleza!

Hasta pronto,
Paula

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