Patrizia, una madre Puericultora

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Un punto de vista muy interesante es el de una madre que ama a los niños tanto como para convertirla en una profesión. Patrizia es una cuidadora de niños, tiene ricitos como yo (si no más) y nos cuenta cómo la vida y el trabajo a menudo se entrelazan en una madeja de… mimitos ❤️


Hola Mamitribúm!
Me presento: soy Patrizia, mamá del pequeño Leonida y puericultora que trabaja en una guardería desde hace 6 años.

Durante mi experiencia laboral, día tras día, me he dado cuenta de lo maravilloso que es ser madre pero también complicado.
Durante cada nuevo curso, he conocido a madres ansiosas por recuperar su espacio para ellas nuevamente; madres más difíciles de separarse de sus hijos; madres que confiaron en mí desde el primer momento y otras en quienes sentía el miedo al dejarme su mayor tesoro y a las cuales tuve que ganarme su confianza duramente.
Pero siempre había la pregunta constante, la fatídica pregunta:

«¿Pero tú tienes hijos?»…y yo con una sonrisa respondía: «No… todavía no».

Y seguía adelante con mi discurso sabiendo que no era la respuesta que habrían querido escuchar, consciente de cuanto la habría calmado una respuesta opuesta. Me preguntaba por qué era importante para algunos padres ser conscientes del hecho de que yo era madre o no, como educadora profesional, siempre daba lo mejor de mí, entregándome al 100% a sus chiquitines y también a los padres primerizos a quienes siempre escuchaba incluso cuando estaban ansiosos, con dudas, preocupados…
Pero yo siempre estaba preparada, lista para dar un consejo, sugerencias o incluso simplemente consuelo.

Estando a menudo en contacto con madres, había establecido modelos: nunca habría sido como la madre de Fulanito y nunca habría hecho como la madre de Menganito, habría sido sin embargo como la madre de Gina y habría hecho como la madre de Pina.
Tantos pensamientos y tantos ideales, pero ahora que tengo mi Leonida, ¿qué clase de madre soy yo?
No tengo un manual, ninguna receta precocinada, no es suficiente con ser una puericultora para saberlo todo, no es ser una educadora lo que me hace estar más preparada que otras madres, simplemente como externa, he sido testigo durante varios años de la relación madre-hijo y he visto varias experiencias.

Pero ahora que he entrado en juego yo, me encuentro dividida entre la parte de mí que quiere que todo salga de acuerdo con el pensamiento de la puericultora y la educadora, y la otra parte que quiere que yo sea más instintiva y más atenta a eso que necesita el bebé que tengo delante mío.

Ser madre no es hacer cosas correctas o incorrectas, sino actuar siguiendo lo que una siente por dentro y que solo una madre siente. En mi caso, ser madre ha sido un valor agregado a mi experiencia laboral y una mediación continua entre los pensamientos de una educadora y los de una madre primeriza. Me he dado cuenta de que debo tolerarme más y ser menos exigente conmigo misma.
A veces, mi experiencia laboral me ayuda porque quizás gracias a mi conocimiento tengo algunos ases bajo la manga, pero otras veces es un obstáculo porque me hace pensar demasiado y porque cada situación tiene diferentes variables que enfrentar esforzándose y siguiendo el instinto, a veces una táctica funciona y la siguiente vez no. Y cuando piensas demasiado, no disfrutas completamente de ese momento único e irrepetible, aunque sea solo esa necesidad irreprimible de abrazar a Leonida fuerte fuerte contra mi, al estilo koala, solo por el simple placer de hacerlo.

En conclusión, a todas las mamibum el único consejo que puedo daros es: ¡seguid vuestro instinto lleno de amor por vuestro cachorro!

Patrizia

 

 

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