Corinne, una madre CambiaMundo

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Una reflexión sincera e iluminadora💡. Corinne tiene un gran objetivo: ¡mejorar el mundo! Parece algo imposible, pero juntas descubriremos cómo hacerlo. Corinne revela su secreto … ¡más simple de lo esperado!


Hola Mamitribum,

Permitidme que me presente: soy Corinne, madre de Matilde y Alessandro, esposa, hija, amiga, hermana… y mujer.

Era una de esas chicas que ciertamente no tenía entre sus propias prioridades, ni la familia ni los hijos … Quería cambiar el mundo, quería viajar, quería triunfar en el trabajo, ¡quería ser una de esas mujeres «exitosas»!

Pero la vida me eligió a mí, hace 10 años me enamoré del que luego se convertiría en mi esposo (y os aseguro que él era la persona más alejada de lo que tenía en mente) y luego me convertí  en madre, y para mi primer embarazo habría también perdí el trabajo al que me dedicaba cuerpo y alma.

Y la rueda sigue girando. El carrusel de emociones comienza de nuevo con sentimientos de culpa, un sentido del deber y mi nueva vida como madre de tiempo completo. Inicialmente me dediqué a mi hijo con la misma actitud workholica que tuve durante el trabajo. Pero al mismo tiempo descubrí una nueva parte de mí, dulce, paciente, empática.

Luego vino el segundo hijo y eso fue otra montaña rusa de emociones, feliz con su llegada y al mismo tiempo un increíble sentimiento de culpa hacia la primera hija. Y nuevamente, el equilibrio que había creado con gran dificultad se derrumbó. Ahora los niños son mayores y tengo un trabajo que encaja con mi papel de madre.

¡Y nuevamente la rueda sigue girando!

Y ahora a casi 36 años… si tengo que dar cuenta de mi vida, puedo decir que he «he tenido éxito» como imaginé cuando era una niña. De hecho, vivo mi papel de madre, con afecto y amor (el mayor amor de mi vida), y con un deber social.

Habré mejorado el mundo si es que he criado a dos futuros honestos ciudadanos  del mundo, respetuosos consigo mismos y con los demás, abiertos a las diferencias. Y luego, en ese punto, ¡habré cambiado el mundo! ¡A mi pequeña manera lo habré hecho!

Y aquí está la única sugerencia que siento que puedo darle a las mamis: ya basta de sentimientos de culpa, tenemos un papel en la sociedad fundamental y, sobre todo, nos debemos liberar de los prejuicios que nos imponemos primero y debemos dejarnos llevar por la vida con confianza, sea cual sea nuestro camino.

Corinne

 

 

 

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